martes 1 de diciembre de 2009

Estaré del 3 al 6 de Diciembre en la Feria del Libro de Guadalajara, México

¡Nos vemos en el Encuentro de Caricaturistas!


Ficha Técnica Título: ¿Quién entiende a los hombres?
Editorial: Norma
ISBN: 9789584508874
Código de barras: 9789584508874
Código contable: 26024692
Autor(es) Ana Von Rebeur
Color de páginas: Blanco y negro
Formato: 16x23
No páginas: 208


¿Quién entiende a los hombres?

Ana von Rebeur es una exitosa escritora, ilustradora y humorista. Ha publicado más de diez libros de humor sobre relaciones interpersonales. Y en ¿Quién entiende a los hombres?, su más reciente libro, la autora quiere ayudarles a las mujeres a contestar la pregunta que se hacen desde que tienen razón de ser y que le da título al libro. Claro que todas las mujeres se quieren enamorar del mejor hombre del mundo, pero, ¿qué pasa cuando no lo encuentran o cuando el que tienen no es tan perfecto como ellas pensaban? Con un estilo fresco y lleno de humor, este libro llevará a las lectoras por el complicado mundo de los hombres y les enseñará en dónde conseguirlos, saber si están locos, hablar su idioma y muchas cosas más. Para muchas, este libro se convertirá en una guía indispensable que, una y otra vez, las hará soltar carcajadas en los momentos más inesperados.




Leyes de Murphy solo para mujeres
Ana Von Rebeur

“Si algo ha de salir mal, saldrá mal”, dice la Ley de Murphy. La mujeres suelen hacer muchas cosas a la vez, algunas veces muchas más que los hombres, por esta razón, entre más cosas hacen, más posibilidades hay de que algo falle, como por ejemplo que se queme la comida cuando los suegros están invitados a comer o que se le corra el maquillaje antes de entrar a una entrevista de trabajo.
Ana von Rebeur, autora del exitoso libro ¿Quién entiende a los hombres?, llega con su segundo libro para Editorial Norma en donde, con su inigualable humor de siempre, explica cómo funcionan las Leyes de Murphy solo para mujeres, en donde queda claro que los parámetros siempre se deshacen y los planes siempre se convierten en su exacto opuesto.
Quien lee este libro tiene el humor necesario para enfrentar todo en la vida con una sonrisa, y eso es lo que más les hace falta a las mujeres para estar preparadas y demostrarle al mundo que no se darán por vencidas ni aún con la cuenta bancaria en cero, el taco roto o las llaves del auto perdidas (dentro del auto).

jueves 6 de agosto de 2009

"Leyes de Murphy solo para Mujeres": ¡un éxito en Perú!


Estuve una semana en Lima , Perú, invitada a la Feria Internacional del Libro de esa ciudad, y el domngo se presentó " Leyes de Murphy solo para Mujeres" en una sala atestada de gente : había más de 150 sentados y una gran cantidad apiñados en la puerta pugnando por entrar . La velada la animó la comediante y claun Fabiola Aretaga , dramatizando situaciones de mi libro y con Josefina Barrón ( tambien presente, presentando " Malabares en taco aguja") nos matamos de risa ante la versatilidad de Fabiola. Estuve firmando libros hasta que nos echaron de la sala, y segui firmando ejemplares en el stand de Editorial Norma, donde como de cientos de libros vendidos quedaron sólo siete, optaron por llevarse " ¿ Quien entiende a los hombres?" , también.
Fue una semana estupenda aprendiendo cultura peruana , comiendo buen ceviche y mejores piscos sours y bien acompañada por el encantador personal de Editorial Norma , que me atendió como a una reina . Estuve en varios programas de radio y tele , estuve con Patricia del Río en RPP, entrevistada por TelMex TV , estuve con Giovanni Ciccio en la tele en 3 G ( ¡ que buen programa!) y fui entrevistada por Benny Chueca para Peru 21.
Gracias a todos por saber disfrutar de un libro trabajoso y lleno de dibujos, que me llevó sus buenos desvelos, pero ya está calentito y listo para ser mordido con los ojos...Salud!

lunes 8 de junio de 2009

Escuchen mi entrevista en La Fm de la cadena RCN de Bogotá, Colombia

http://www.lafm.com.co/multimedia/ana-von-rebeur-autora-del-libro-la-ley-de-murphy-en-las-mujeres

La famosa ilustradora, escritora y periodista argentina, Ana Von Rebeur, habló en los micrófonos de La FM de RCN Radio sobre su libro 'La ley de Murphy en las mujeres', éxito en las principales librerías argentinas y en Colombia.

Ana inicia este libro contando que estas leyes fueron creadas por un señor llamado Murphy "que no se sabe bien si existió o no", pero que tienen gran similitud por con el diario vivir de las mujeres, más que en el de los hombres.

"Por eso de que las mujeres estamos metidas en tanta cosa al mismo tiempo, trabajo, crianza, atender a la familia, estar siempre perfectas, esa exigencia que nos impone el mundo de hoy a las mujeres redunda en que estas leyes se nos cumplen a raja tabla", dijo la escritora argentina.

De acuerdo a este libro, las mujeres se encuentran capacitadas para hacer m ás cosas que los hombres. Los hombres se han dado cuenta de esto desde hace mucho tiempo y por eso sobre las sobrecargan con más tareas, sin embargo, ellas nunca le dicen que no a nada.

"Las mujeres no dormimos las siesta como lo hacen ellos, tomamos cualquier trabajo y nos paramos hasta terminarlo, nos hacemos car5go de muchas cosas, aunque siempre hay excepciones de alguna vaga que le cuesta un poco más pero en general somos muy orgullosas de hacer tanta cosa", dijo Ana.

Uno de los dramas que tuvieron las mujeres en la historia de la humanidad fue la dependencia hacia los hombres. Gracias a la globalización las mujeres han podido tomar aquel campo que se les había escondido por tanto tiempo y hacer algunas cosas mejor que los hombres.

Escuche la entrevista entera en el link de arriba de todo.

martes 17 de marzo de 2009

¿Por qué las mujeres van al baño de a dos?¡ El secreto al descubierto!

Es que de chiquita tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: “Nunca, nunca te sientes en un baño público”. Y luego te mostraba “la posición” que consiste en balancearte sobre el inodoro para sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza.
“La Posición” es una de las primeras lecciones de vida de una niña, super importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, “la posición” es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.
Cuando TIENES que ir a un baño público, te encontrás con una fila de mujeres que te hace pensar que ahí dentro está Brad Pitt. Así que te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de “me estoy meando”. Finalmente te toca a ti, si no llega la típica mamá con “la nenita que no se puede aguantar más”
Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo.
Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa. Cuelgas el bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionas la zona, el suelo está lleno de líquidos indefinidos y no te atrevés a dejarlo ahí, así que te lo cuelgas del cuello mientras miras cómo se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de tonterías que fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usas, ni las vas a usar, pero que las tienes “por si acaso”.
Pero volviendo a la puerta, como no tenía picaporte, la única opción es sostenerla con una mano, mientras que con la otra, de un tirón, te bajas el calzón y te pones en “la posición”. Alivio… AAhhhhhh… por fin… Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar… porque estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, los calzones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 Kg colgando de tu cuello. Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo para limpiar la taza ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza “jamás te sientes en un inodoro público!!”. Así que te quedas en “la posición” con el tembeleque de piernas … y por un fallo de cálculo en las distancias, una salpicadura muy finísima del chorro te salpica en tu propio culo y te moja hasta las medias!!. Con suerte no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar “la posición” requiere una gran concentración.
Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico pero, la puuuuuuuut**…!! el rollo está vacío!!! (siempre lo está). Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kilos de cachivaches que llevas dentro del bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso tenés que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio … y en cuanto la sueltas, alguien la empuja y tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, mientras gritás OCUPAAADOOOO!!!
Ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (en eso las mujeres nos respetamos mucho) y te pones a buscar tu kleenex sin agobios, te gustaría usar todos pero sabés que son muy valiosos en casos similares y te guardas uno por si acaso.
Ahí ya vas contando los segundos que te quedan para salir de ahí, transpirando porque llevas el abrigo puesto ya que no hay perchero, y es increible el calor que hace en esos sitios tan pequeños y en esa posición de fuerza en la que sigues con los gemelos a punto de estallar. Sin contar el garrón del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas, además del recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, “tú no sabes qué enfermedades podrías agarrarte ahí”.
Estás exhausta, cuando te paras ya no sientes las piernas, te acomodas la ropa rapidísimo y tiras la cadena ¡sobretodo!. Entonces vas al lavamanos. Todo está
lleno de agua, así que no puedes soltar el bolso ni un segundo, te lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona la canilla con los sensores automáticos, así
que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consegues jabón (felizmente hay), te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso y quede abajo del chorro. El secador ni lo usas, es un trasto inútil así que terminás secándote las manos en tus pantalones porque no piensas gastar tu Kleenex para eso.
Tendrás suerte si no se te pego un pedazo de papel higiénico al zapato y lo vas arrastrando, o peor, con la falda arremangada enganchada por las medias que te
subiste a la velocidad de la luz y mostrando todo el culo!. En ese momento ves a tu chico que entró y salió del baño de hombres, y encima le quedó tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba.
- ¿Por qué tardaste tanto?, te pregunta el idiota.
- Había mucha cola, te limitás a decir.
Esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el Kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido, ya que una sola tiene que concentrarse en mantener “la posición” y la dignidad.
(Gracias a Andrea y a León por el envío)

Leyes de Murphy de la Fóbica Social



1) Que una amiga no te reconozca en la calle, y poder seguir caminando sola y tranquila.
2) Entrar un bar, restaurante o sitio de vacaciones donde no conoces a nadie, encuentras ningún conocido.
3) Hallar siempre un buen pretexto para no ir a una reunión o fiesta.
4) El mejor plan de sábado a la tarde. Un baño de espuma escuchando a Alanis Morrisette .
5) Casarse con un hombre tan fóbico social como ella, para encerrarse juntos en casa cada fin de semana.
6) Descubrir en la web una cabaña perdida en el desierto donde pasar las vacaciones. 7) Encontrar en una tortuga a la mejor mascota.
8) Cerrar la puerta de su departamento justo antes de que la vecina abra la suya.
9) Entrar a casa justo cuando el encargado no está en la puerta.
10) Que te alivie que tu teléfono no suene jamás.
11) Que te alegre que nadie recuerde jamás tu nombre, ni tu cumpleaños.

Lo que disfrutan las mujeres amarretas Murphy


- Ir a comprar algo que está en oferta
-Alzar bebés y cachorritos prestados.
- Decir “ por principio, no presto libros, porque nadie los devuelve”
- Robar champiñones y tomatitos cherry en el supermercado.
- Llegar al seupremercadojusto cuando hay degustaciones.
- Que alguien te pase la película que alquiló o compró .
- Comprobar el dinero que se ahorró tiñéndose en casa.
- Llegar a un sitio donde reparten muestra gratis.
- Encontrar monedas en el suelo.
- Que una amiga le preste un vestido de fiesta.
- Hacer una cena fabulosa a base de sobras.
_ Reciclar regalos feos, regalándoselos a otras amigas.
- Conseguir entradas gratis en espectáculos participando en sorteos por la radio.
- Ser las reinas del bricolages, fabricando juguetes con evases de yogur, papel crepe, alambres y porotos.
- Tener amigos que no se conocen entre si , para poder reglarle a uno lo que te regaló el otro a ti.
- Que te regalen libros sin dedicaoria, asi se lo reglas a otro.
- Encontrara un billete en uan cartera vieja.
- Descubrir que el arbolito de tu vecino es una planta de paltas, que te dará ensdaladas gratis con solo pesacralas con una caña y una bolsa en la punta.
-Hacerte amiga de un mecanico de autos que no te cobra el arreglo.
- Colarse en vernissages e inauguraciones, para tomar champagne gratis .
- Convertir a una cortina en mantel, al mantel en vestido, al vestido en pollera, a la polera en short, al short en pañuelo, al pañuelo en mantel individual, al individual en repasador, al repasador en mantita para el gato y la mantita del gato en trapo de piso.
- Lograr que alguien te preste las llaves de su casa de fin de semana .

Lo que le gusta a la mujer Murphy testaruda


)1) Ganar una discusión.
2) Escuchar que marido e hijo le digan "tenías razón".
3) Ver que el auto se rompe luego de que ella comentó “está haciendo un ruido raro”. 4) Comprobar que todos cambian de plan por ella, con tal de no escucharla protestar durante seis horas.
5) Que todos le consulten siempre qué hay que hacer.
6) Saber que si pone cara de bebé triste, a su marido le saca hasta la camiseta
7) Tener antojos de comidas raras aunque hace 15 años que no está embarazada.
8) Ser la reina de la manipulación, haciendo sentir a todos culpables si no le hacen caso.
9) Verificar que si empaca lo suficiente, siempre se sale con la suya. 10) A cada uno que entra a casa preguntarle “Y tú…¿qué me trajiste?”